Los chiflos o silbos

Una “chifla”, un “chiflo” o un “silbo” era, simplemente, un silbato rudimentario elaborado con un trozo de rama, preferentemente de salguero. En Felechas, y en casi todos los pueblos leoneses, se empleaba más la palabra popular “chiflar”, que el término “silbar”, más culto y de ciudad.
Hacer chiflas era una de las ocupaciones primaverales, que la mocedad del pueblo solía practicar mientras cuidaba el ganado.

Se confeccionaban con una rama de salguero a la que se cortaba un trozo como de cinco centímetros; con las cachas de la navaja se golpeaba suavemente, se hacía una incisión en la parte de arriba, aun centímetro del borde. Mientras se golpeaba había que pronunciar unas palabras mágicas, “suda, suda, cabra cornuda, si no sudas hoy sudarás mañana”, y así hasta que la corteza salía entera y con facilidad.

Entonces se cortaba el palo, que quedaba en forma de cuña hacia la incisión antes practicada, para permitir el paso del aire; se volvía a poner la corteza en su sitio y ya tenemos el chiflo hecho.